Entrada N.º 001 · Prevención · Publicada el 11 de septiembre de 2026
Cinco documentos que todo trabajador debe guardar
Las pruebas se juntan antes del problema, no después.
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Cuando un caso se complica, casi nunca es porque el trabajador no tuviera razón: es porque no puede demostrar lo que dice. Estos cinco documentos son los que más veces hacen la diferencia.
1. El contrato
Aunque sea el ejemplar arrugado que le dieron el primer día. Define su cargo, su sueldo y su fecha de ingreso, que es de donde se calcula casi todo lo demás.
2. Los roles de pago
Todos, no el último. Muestran su sueldo real, las horas extras y los descuentos. Si le pagaron parte en efectivo sin constar en el rol, eso también conviene registrarlo por escrito en su momento.
3. Los comprobantes de aportes al IESS
Se consultan en línea y conviene descargarlos periódicamente. Demuestran desde cuándo la empresa lo afilió y sobre qué sueldo.
4. Las comunicaciones con la empresa
Correos, mensajes, memorandos. Una captura de pantalla con fecha visible puede pesar más que un testigo que después no aparece.
5. Lo que firme el último día
Pida copia de todo lo que firme, sin excepción. Si le dicen que después se la entregan, insista antes de firmar.
Guardarlos cuesta cinco minutos al mes. Reconstruirlos después, cuando ya salió de la empresa, a veces es imposible.